jueves, 28 de diciembre de 2023

¿CÓMO TRATAR A UNA PERSONA CIEGA? COMO A UN IGUAL

¿Te has preguntado cómo tratar a una persona ciega? Bien, ahora pregúntate cómo te gustaría ser tratado; luego aplícalo, y trata a la persona ciega como lo que es, un igual. 


Cómo tratar a una persona ciega. Plaza llena de gente. Cuatro personas ciegas en la multitud.

Si aún te surgen dudas sobre la forma en que deberías tratar a alguien con discapacidad visual, por favor lee el siguiente artículo:


Pizarra con dibujo de persona ciega y mensaje escrito. No uses intermediarios para hablar con una persona ciega: a menos que sufra de alguna limitación auditiva, la persona te oye perfectamente y no necesita de otros individuos que hablen por ella.

  • No uses intermediarios para hablar con una persona ciega: a menos que sufra de alguna limitación auditiva, la persona te oye perfectamente y no necesita de otros individuos que hablen por ella. Si la conoces, llámala por su nombre. De lo contrario, toca ligeramente su brazo, a fin de captar su atención, y que la misma sepa a quién te diriges.
  • No alces la voz de modo antinatural, ni apliques un tratamiento o tono de voz especial para comunicarte con una persona ciega: dirígete a ella del mismo modo que lo haces con el resto de personas.
  • Si va acompañada por un guía, no te coloques en su costado para sujetarle el brazo sin su consentimiento: la persona no necesita dos guías, esto sólo hará que se dificulte su desplazamiento.
  • Respeta el espacio físico: que la persona sea ciega, no significa que puedes tocarla donde sea y cuando gustes. La misma no es una silla que está en medio del camino y puedes apartarla de él. No la tomes por la cintura con el fin de empujarla para evitar un obstáculo. Simplemente pide permiso o solicítale amablemente que se retire hacia la derecha o izquierda, del mismo modo que lo harías con cualquier otra persona.
  • Evita utilizar diminutivos innecesarios en una conversación. Frases del tipo: «Cuidado la carita» o «Levanta tu piecito», están fuera de lugar si estás hablando con un adulto, con discapacidad visual o sin ella.
  • Maneja el humor con naturalidad: si la persona te ha hecho alguna broma respecto de su discapacidad visual, tómala con normalidad. Puedes reaccionar libremente, sin necesidad de exagerar ni escandalizarte. Tampoco es necesario que repitas el chiste cada vez que hablas con esa persona. Si no ha hecho bromas sobre su vista, no las hagas tú, a menos que tengas la confianza para hacerlo. No todas las personas son iguales, ni bromean con las mismas cosas.
  • Antes de adoptar una actitud compasiva frente a la persona ciega, piensa cómo te sentirías tú al recibir este trato por parte de los otros.
  • No evalúes la capacidad intelectual de una persona, sólo por el hecho de ser ciega o tener baja visión: una persona ciega puede ser igual, menos o más inteligente que tú. La inteligencia humana no está vinculada de ningún modo a los órganos visuales.
  • No exageres las capacidades ni limitaciones de una persona, sólo por el hecho de ser ciega: cada individuo cuenta con sus propias características (habilidades, carencias y fortalezas), independientemente de su vista.
  • Si conoces a varias personas ciegas o con baja visión, no esperes que todas se comporten del mismo modo: recuerda que cada ser humano tiene su personalidad. Nadie espera, por ejemplo, que todas las personas de 30 años, o todas las personas con sobrepeso, actúen de la misma manera.
  • No demuestres preferencias ni ejecutes restricciones, sólo por el hecho de que alguien sea ciego: los derechos y deberes son iguales para todos.
  • No tomes decisiones en lugar de la persona ciega: siempre que se trate de un adulto, la misma está completamente capacitada para tomar sus propias decisiones, al igual que tú.
  • No ignores a una persona cuando habla, sólo por el hecho de ser ciega: su falta de visión no te habilita a faltarle el respeto. Préstale, por favor, la misma atención que prestas a cualquier otro interlocutor.
  • No menosprecies las opiniones de una persona, a causa de su discapacidad visual: el punto de vista de los demás es tan importante como el tuyo, y su valor no está ligado a ninguna condición física.
  • No ofrezcas limosna a una persona ciega que no la está pidiendo: que no vea no significa que tenga una situación económica más humilde que la tuya, ni te da derecho a ofenderle.
  • No olvides que puedes utilizar normalmente las palabras «ciego, mira, ver», etc.: estas palabras no minimizan en modo alguno a la persona con discapacidad visual, siempre que las utilices con respeto. Sin embargo, debes evitar referirte a los demás como «la ciega» o «el cieguito»; éstas son formas despectivas que fomentan la discriminación.
  • Cuando te preguntes cómo tratar a una persona ciega, recuerda cómo quisieras tú que se comporten contigo: tú no te preguntas cómo tratar a una persona alta o baja, rubia o pelirroja. Por lo tanto, sólo intenta ser espontáneo, y trata a la persona ciega como lo que es, un igual.


Ilustración de persona ciega con perro guía y bastón.


Si deseas ayudar a las personas ciegas, por favor difunde este mensaje.

 

Soledad Benítez

0 opiniones de los lectores:

Publicar un comentario

¿Cuál es tu opinión sobre este artículo?; ¿tienes más datos para aportar o algo que sugerir?; ¿tienes una duda o alguna idea para compartir?:
Escribe aquí tu comentario. Hazlo con educación y respeto.
No utilices este espacio para hacer publicidad. Los comentarios de esa clase serán eliminados.