martes, 29 de noviembre de 2016

CONSEJOS PARA LEER MEJOR - Tips de Lectura

Mujer sentada a la mesa junto a la ventana, leyendo un libro, con varias revistas y una planta.


Tips para Leer Mejor


Cualquier persona que haya estudiado en la escuela básica sabe leer. Esto no quiere decir que lea bien. Quien no haya desarrollado técnicas de lectura, inevitablemente, posee un hábito de lectura deficitario.

Son muchos los aspectos que hacen a una mala lectura: lentitud, meticulosidad excesiva, releer párrafos, desconcentración, mala percepción visual, los movimientos de los ojos y del cuerpo, atención a aspectos secundarios, etc.

Para mejorar tu lectura es necesario que conozcas algunos aspectos básicos pero, fundamentalmente, lo que hará mejorar tu velocidad de lectura y tu capacidad de comprensión será la ejercitación.

Consejos para Leer Mejor - Tips de Lectura


Unas Preguntas Previas



  • ¿Qué posición adoptas cuando lees?
  • ¿Mantienes la espalda derecha?
  • ¿Qué tipo de luz utilizas para leer?
  • ¿Sientes cansada la vista después de un tiempo de lectura?
  • ¿Lees de corrido un tema o te detienes y vuelves a leer?
  • ¿Comprendes fácilmente lo que lees?
  • ¿Consideras que lees con velocidad?
  • ¿Te duele la espalda mientras estudias?


Condiciones Externas a la Lectura


Cuando nos disponemos a leer -tarea fundamental para estudiar-, tenemos que poner atención hasta en el último detalle, inclusive en aquellos que parecen tener muy poca importancia.

Si vamos a leer poco tiempo, casi no tiene sentido que nos preocupemos; pero, si vamos a dedicar varias horas a la lectura, entonces debemos poner atención a cada pormenor.

Presta atención a los siguientes detalles y mejora tu lectura siguiendo estos tips:

Posición del Libro

Libro en posición correcta, abierto y colocado sobre un atril.

¿Cómo estudiamos? Habitualmente nos sentamos y ubicamos el libro o material de estudio sobre un escritorio o una mesa. Ahora bien, si lo dejamos completamente horizontal, deberemos doblar nuestra columna para inclinarnos sobre él y leer, lo que nos hará doler la espalda y el cuello al poco tiempo de lectura.

Lo más conveniente es levantarlo levemente: unos 45º. Para eso, podemos utilizar un atril o simplemente una pila de libros, de manera que el texto quede perpendicular a nuestros ojos, mientras mantenemos la espalda pegada al respaldo del asiento.

Nunca debemos levantar el libro con los brazos, ya que esta manera de sostenerlo nos obliga a mantener una postura tensionada y cansa innecesariamente los músculos de nuestros brazos y espalda.

Nuestra Postura a la Hora de Leer

Muchacha sentada con la espalda torcida, y la misma chica sentada a la mesa con la espalda recta.

Apoyemos los antebrazos sobre la mesa, manteniendo la espalda derecha, siempre pegada al respaldo de la silla. De este modo, lograremos un perfecto ángulo de lectura: que entre nuestros ojos y las letras exista una línea recta y nuestra visión se pose sobre las palabras sin inclinaciones que deformen el texto.

Jamás debes doblar la espalda ni ponerte en posturas extrañas, como recostado o sentado en el piso. Así sólo lograrás cansarte y abandonar rápidamente la lectura.

Lectura con Buena Luz


Luego, vamos a elegir la luz: no debe ser ni muy fuerte ni muy débil. Las personas de mayor edad necesitan por lo general luz más fuerte debido a sus deficiencias visuales, mientras que los más jóvenes utilizan menos luz. Cada uno de nosotros debe aprender a elegir la luz que le es más conveniente para leer.

La luz no debe darnos nunca en la cara, sino iluminar el texto. Si la luz nos da en los ojos, no sólo nos cansaremos más rápidamente, sino que nos obligará a fruncir el entrecejo, lo que nos proporcionará un feo dolor de cabeza al rato de estudio.

Por lo general, conviene utilizar un pequeño velador o reflector de luz blanca, de unos 60 watts de potencia, ubicado a nuestra izquierda y apuntando al texto.

Cuando encontremos posibilidades de usar correctamente la luz natural, debemos aprovecharla: nada ilumina mejor que el sol y cansa menos la vista. Lo que tenemos que evitar, en este caso, es que el sol dé directamente sobre el papel o sobre nuestros ojos. Un ambiente iluminado por luz natural, cerca de una ventana o balcón, es ideal.

Elección del Papel y las Tipografías


No siempre podemos elegir el tamaño de la letra de un texto, pero cuando compramos un libro es bueno escoger los de tipografías de mayor tamaño y de formas más simples, evitando letras con adornos.

El papel también es importante. Resultan perjudiciales para la lectura las hojas muy amarillentas o ásperas, o demasiado brillantes; conviene siempre leer sobre papel blanco que no produzca muchos reflejos dañinos para el prolongado rendimiento de los ojos.

¡Ojo con los Ojos!

Joven apoyada sobre una pila de libros, con los ojos cerrados y dos papeles sobre los párpados donde se dibujan sus ojos.

Cuando sientas la vista cansada debes interrumpir la lectura y no seguir forzando tus ojos. Cambia el enfoque de los ojos, es decir, mira a lo lejos durante algunos segundos. Cambiando el enfoque, mirando hacia determinados objetos que estén a diferentes distancias, te sentirás aliviado.

También es muy relajante mirar el cielo o una extensión de pasto verde.
Luego, gira los globos oculares para producir una descontracturación de los músculos del ojo. Es como una gimnasia del ojo que, cuando te acostumbres a hacerlo, te resultará agradable.

Pero el método de descanso ocular más efectivo es cerrar los ojos durante algunos minutos, apoyando los dedos sobre ellos sin presionar. Nada descansa más que la oscuridad y mantener los ojos cerrados. De hecho, dormir es indispensable, entre otras cosas, para descansar la vista luego de un día de trabajo o estudio.

Si tienes irritación en la vista, el remedio es muy fácil: cierra los ojos y coloca encima de ellos unos algodones empapados en agua fresca.

Para que la vista se canse menos, debemos hacer detenciones programadas de la lectura, cada media hora o cada 15 minutos.

Recuerda Siempre estos Consejos


Para leer necesitas:
  • Postura cómoda;
  • Excelente luz;
  • Correcta ubicación del libro;
  • Perfecto ángulo de lectura;
  • Buena calidad del papel;
  • Tipografías grandes y simples.


(Información extraída de “Enciclopedia Temática Complementaria General”).

Tomando en cuenta estos consejos podrás leer de forma más amena, práctica y con mayores resultados.

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Lecturas recomendadas:

El Cuidado de Nuestros Ojos

Consejos para Estudiar Correctamente


¡A leer!

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